Le elegancia a ras de suelo
Cada mañana nos preguntamos "¿Y hoy que me pongo?", abres el armario y entras en un mar de dudas...cuando eliges el atuendo apropiado para el día...llega el momento de escoger los zapatos. Muchas optamos por unas zapatillas, unas parisinas, manoletinas o un zapato con tacón corriente, a la par de cómodo, que a veces nos crea rozaduras y dolores de pie increibles. Pero ¿que pasa si decidimos subirnos a unos tacones?
A pesar de todo, sabemos que la elegancia corresponde al tacón y en ocasiones nos inclinamos por ese estiloso sufrimiento que nos encanta y siempre estará de moda. De aguja o no, siempre será acertado, y ¿porqué no probar?. Dicen que..."antes muerta que sencilla", entonces arriesgamos y optamos por pasar una noche de vértigo.
Toda mortal, alta o baja, se hace a la ídea de que será otra si va sobre las alturas, y así es, el tacón provoca en ti y en tu estilo un cambio radical y distinguido.
Atrevete y opta por ello*
sábado, enero 10, 2009
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1 comentario:
uff!!los tacones...esta claro que te sientes otra encima de unos tacones pero VIVA LA COMODIDAD!!!
un besito wapa!!
ARRAT
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